Anda circulando por las redes sociales una imagen como esta, según la cual, en un año que se prevé de grandes ajustes y “sacrificios” para todos, “el Estado entregará, mensualmente, a la Iglesia Católica 13.266.216,12 euros, a cuenta de la cantidad que deba asignar a la Iglesia por aplicación de lo dispuesto en los apartados Uno y Dos de la disposición adicional decimoctava de la Ley 42/2006, de 28 de diciembre, de Presupuestos Generales del Estado para el año 2007.” Y yo, aunque ideológicamente me sitúo sin duda del lado de los que hacen comentarios como los que se ven en la imagen, creo también que es más importante que nunca que la información sea completa y veraz.
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Así que, ni corta ni perezosa, me
pongo a buscar la Ley 42/2006, de 28 de diciembre, de Presupuestos Generalesdel Estado para el año 2007, bajo hasta la disposición adicional decimoctava, y averiguo de donde
salen esas abultadas mensualidades que difícilmente caben en la mente de la
mayoría de los mortales:
Uno. Con vigencia desde el 1 de enero de 2007 y con carácter indefinido, en desarrollo de lo previsto en el artículo II del Acuerdo entre el Estado Español y la Santa Sede sobre Asuntos Económicos, de 3 de enero de 1979, el Estado destinará al sostenimiento de la Iglesia Católica el 0,7 % de la cuota íntegra del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas correspondiente a los contribuyentes que manifiesten expresamente su voluntad en tal sentido.
Dos. A estos efectos, se entenderá por cuota íntegra del impuesto la formada por la suma de la cuota íntegra estatal y de la cuota íntegra autonómica o complementaria en los términos previstos en la Ley reguladora del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.
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| ¿quién carga con la cruz? |
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Yo, por supuesto, seguiré considerando que la justicia social debe ser responsabilidad fundamental del Estado, por oscuro, corrupto y poco representativo que sea. Seguiré defendiendo la existencia y el funcionamiento de los servicios públicos de palabra, de obra y de bolsillo. Porque, si los que supuestamente dependen de nuestros votos hacen lo que quieren con el dinero, ¿qué no harán aquellos a los que ni siquiera podemos elegir? .
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